Bodega familiar situada en el corazón de la D.O. Ribera del Duero. Un pequeño viñedo de la variedad autóctona tempranillo, fue el principio del sueño que Paco Rodero y Conchita Villa convirtieron en realidad, fundando la bodega hace 20 años en un entorno único entre viñas y nogales centenarios. Paco con su padre Doroteo cuidaba este viñedo familiar, un pago (lugar, paraje o sitio rural con características edáficas –esto es de composición del suelo–) que había pertenecido a los capellanes del pueblo. Años después junto con Conchita, recuperó ese y otros viñedos en la misma zona y fueron viticultores que proveían de uva a las primeras bodegas de la Ribera del Duero. Sus diferentes viñedos en diversos suelos, el clima y condiciones de esta privilegiada zona vinícola le permiten crear vinos artesanales, basados en el respeto a la tierra y en la viticultura tradicional. Pago de los Capellanes persigue la máxima expresividad de la fruta, intensidad, complejidad y suavidad. “El concepto que perseguimos desde el principio es el de expresar nuestro paisaje a través de vinos complejos y de larga vida, pensados para disfrutar y compartir” – Paco Rodero.