El Monasterio de San José es su legado, donde durante siglos los monjes produjeron vino incluso cuando este alimento santo no era tolerado durante algunos períodos de la Edad Media. Después de que el monasterio fue destruido durante la guerra civil española en 1936, decidieron aferrarse firmemente a ese legado antiguo y no dejarlo desaparecer. De ahí, la creación de la marca. Cariñena es la denominación de origen de Monasterio de las Viñas y además la única región del mundo que da su nombre a una variedad de uva. La Garnacha es la variedad más presente en la zona, también originaria de Cariñena-Aragón, donde muestra su máximo potencial debido a la edad de sus viñedos, altitud, suelo y clima.